Las reformas del terminal aéreo se han planteado en cinco etapas y han dado lugar a varios debates entre el distrito, la firma operadora de la licitación y las entidades de control público. Entre los temas más controvertidos están las consecuencias de ruido y contaminación por la construcción de la segunda pista, la mezcla urbanística de zonas residenciales e industriales sin una debida planeación de vías, parqueaderos, infraestructuras y el asunto de la movilidad. En el fondo lo que está en discusión es el modelo de ciudad al que responde la renovación del aeropuerto.
En una de las propuestas no incluídas en el Plan de Ordenamiento Territorial, la ex-secretaria de Planeación Distrital Carmenza Saldías anota que "la propuesta, denominada "Ciudad-Aeropuerto", buscaba articular el aeropuerto y su entorno para generar un máximo de riqueza y para mitigar los problemas previsibles alrededor de estas grandes construcciones" (Razón Pública.org)
Según Hernando Gómez Serrano, la renovación del aeropuerto estaría dominada por un modelo de ciudad orientada al mercado, debido a que la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana IIRSA ha modificado la concepción de nuestra capital. En este proyecto que ya está en marcha "Colombia, ubicada en la esquina nororiental del continente, con su capital Bogotá, relativamente equidistante de todas sus fronteras, se perfila como nodo de integración y distribución de recursos, bienes, servicios y valores. El Distrito Capital, puerto seco, será la capital integradora de América del Sur. Por ello, cualquier Plan de Desarrollo para la ciudad deberá tener como condición básica esta premisa" (desdeabajo.com).
Efraín Villamil, miembro de la junta de acción comunal de barrio Versalles, la Asociación de Juntas del barrio Fontibón y la Federación Comunal de Bogotá, que es a su vez secretario ejecutivo de atención y prevención de desastres y coordinador de la comisión agroalimentaria en la Confederación Nacional, concedió a Planeta Paz algunas palabras sobre las problemáticas y afectaciones que ha traído la remodelación del aeropuerto el Dorado, situado en la capital de la república, a las localidades circundantes.
Planeta Paz: ¿Cuál es la problemática de salubridad que ha despertado la remodelación del aeropuerto el Dorado?
Efraín Villamil: el problema fundamental de esto es la afectación a la salud de la gente, desde que empezó la construcción de la segunda pista quedó demostrado que el ruido llegaba hasta 90 decibeles, después de esto los contratistas de la segunda pista en construcción instalaron unos vidrios especiales en la mayoría de las ventanas de las casas afectadas... con otros inconvenientes, que esas casas debían permanecer cerradas y entonces se producía un calor impresionante y eso...afecta la salud.
P.P: ¿Cuáles son las peticiones que estos sectores, en la voz de sus representantes comunitarios, han solicitado a las autoridades distritales en retribución a las afectaciones de salud que han sufrido los habitantes de la zona?
E.V: hemos reclamado el costo que para el medio ambiente y la salud tiene la puesta en funcionamiento las 24 horas de las dos pistas, sobre todo la segunda que es la que más afecta a la localidad de Fontibón, y entonces desde hace rato hemos pedido que se haga un estudio epidemiológico, que haya un seguimiento con respecto al oído de la gente, que el hospital tenga los instrumentos necesarios para que se atiendan los daños inminentes que causan dichas construcciones.
P.P: ¿Se han presentado problemas con la valorización del sector?
E.V: Sí, hubo una problemática bastante marcada, y es que se pretendía que la comunidad de Fontibón pagara la terminación de la Av. la Esperanza a unos costos supremamente elevados, y el aeropuerto, entonces, quedaba eximido de pagar la cuota, llegando recibos de cuatro, cinco hasta de 30 millones de pesos en sectores populares para unas viviendas que son de estrato dos y tres fundamentalmente.
P.P: ¿El gobierno nacional se ha manifestado en cuanto al tema de compra de terrenos en el sector?
E.V: hay un manipuleo por parte de la politiquería respecto a esto... cuando lo cierto es que el gobierno nacional y distrital han dicho "nosotros no vamos a comprar terrenos porque no los necesitamos en la ampliación y remodelación del aeropuerto", pero la politiquería si viene dialogando con las comunidades y comprando varias casas.
P.P: ¿De qué manera se ha visto afectada la estructura social de estos sectores debido a las recientes migraciones?
E.V: muchos contratistas no han tenido en cuenta que estos son asentamientos humanos milenarios, de principio de siglo, que antes de que llegara el aeropuerto ya estaban allí, y han construido toda una red social. Estos barrios los ha construido la gente y muchas personas de una u otra manera víctimas de una presión socio-económica, han vendido sus viviendas y se han trasladado a sectores como Funza, Madrid, Facatativá, Mosquera, etc. debilitando toda la red social y las organizaciones humanas conformadas hace muchos años, fundamentalmente todo el trabajo de las juntas de acción comunal.
P.P: ¿Qué prejuicios traen la venta de las casas del sector?
E.V: la gente no ha alcanzado a visualizar estos inconvenientes, por más que el gran capital interesado en la construcciones de bodegas sobre la vía del aeropuerto, pague el doble del valor comercial de las viviendas, las personas no pueden encontrar un sitio como el que hoy tienen en Fontibón y lo que pasa es que se van a agrandar los problemas que ya tienen los municipios anexos por falta de servicios y vías de comunicación, etc.
P.P: A partir de las discusiones presentadas en los comités de veedurías ciudadanas, designados para la inspección de las construcciones de la primera y segunda pista, ¿qué soluciones contempla usted respecto al futuro de El Dorado como aeropuerto comercial de pasajeros?
E.V: en estas reuniones de las veedurías, donde estuve presente se dijo que el techo aéreo de Bogotá ya está casi copado, no es mucho el tráfico que le puedan aumentar. En este sentido la salida lógica es la construcción de un nuevo aeropuerto, el Dorado a la larga, más temprano que tarde, van a tener que destinarlo a aeropuerto de cargas.
P.P: ¿Qué propuestas se han hecho a la comunidad desde la Federación Nacional de Juntas?
E.V: infortunadamente por efectos de la politiquería tenemos varias mesas, que la ambiental, del aeropuerto, que el comité de agro vecindades...y cada uno tiene una versión y unas aspiraciones completamente diferentes. Entonces, desde la asociación nacional, lo que estamos proponiendo es que haya una sola mesa, porque no es posible que en una audiencia pública la comunidad de Fontibón llegue con cinco o seis posiciones diferentes. Así lograremos que haya una sola mesa y un solo interlocutor ante el gobierno nacional, es que ésta es la única manera de sacar una sola propuesta en el tema de la negociación de terrenos que es bastante complicado. Aun así es importante reconocer que la administración local ha estado de lado de los intereses de la comunidad de Fontibón.
Estas fueron las palabras de Efraín Villamil, un reconocido líder cívico y la representación de la acción social ante las distintas instancias del gobierno quien ha venido trabajando desde hace más de 20 años para que las localidades tengan un mejor futuro.






